 |
|
 Onda Sonora
False Friends
Standstill & Anímic
by Neill Higgins |
 |
Aún queda lejos el día de Sant Jordi, pero
Enric, de Standstill, y Ferrán, de Anímic, rememoran
encuentros amorosos musicales
y esperan con ansias los que están por venir.
Dos embajadores de la música producida localmente
que nos aportan información privilegiada
sobre cómo hacer esta forma, muy
especial, de trabajo en equipo.
¿Cómo os conocisteis?
ENRIC: Cuando me invitaron a participar en
un bonito concierto de Anímic basado en
colaboraciones.
FERRÁN:
En el concierto le pedimos a Enric y
a otros miembros de Standstill que vinieran
a hacer lo que quisieran y cantamos “El presidente
de la escalera” en plan corrillo.
¿Ha sido una historia de amor o de guerra?
E: Un flirteo amoroso que se consumará el
11 de marzo en el Apolo.
F:
Algo más parecido al amor que a la guerra,
sin duda.
La evolución de una banda.
E: Hace 3 años montamos nuestra propia
discográfica y productora (Buena Suerte).
Fue un paso muy natural, como emanciparse
y construir una propia casita a medida.
F:
Nos hemos convertido en una familia de
verdad. Cada vez nos compenetramos mejor,
tanto en la música como en la vida.
Una banda: ¿familia, pareja o grupo de
ayuda?
E: Suponiendo que las familias y las parejas
ya son grupos de ayuda, yo diría que una
banda es una especie de familia muy liberal
donde cada uno tiene tres o cuatro novias
compartidas. ¡Imagínate el pollo!
¿Qué os aportáis mutuamente en la banda?
E:
Para que una banda funcione, tiene que
haber un equilibrio interno que va mucho
más allá de lo artístico.
F: Somos como una especie de “Power Rangers”,
cada uno tiene un talento concreto y
juntos encajan a la perfección. Tenemos
diseñador, ingeniero de sonido, manager,
mago...
Discusiones.
E: Son poco frecuentes, hace muchos años
que no hay “numeritos”.
F: Cosas como las tareas de la casa, si hay
que subir la calefacción o no, cómo será el
próximo disco...
¿Cómo arreglar los desacuerdos?
E: Con sentido común, mano izquierda y
dejando que las cosas caigan por su propio
peso.
Lo mejor y lo peor que os ha pasado.
E: Lo mejor, haber llegado al corazón de
alguna gente. Lo peor no sabría decírtelo,
de cada cosa mala hemos aprendido algo y
ha hecho posible una buena.
F: Lo mejor fue el concierto de presentación
de nuestro disco “Himalaya” en la sala Apolo.
Louise estaba a puntísimo de parir, le pusimos
mucho cariño a la escenografía y al
final todo salió perfecto. Lo peor quizás fue
un concierto en Bilbao que nos salió fatal y,
encima, un borracho del público gritaba
que me parecía a Lluís Llach (que no tiene
nada de malo, todo lo contrario, ¡pero se le
oía más a él que a nosotros!).
Ferrán, si fueses un miembro de Standstill,
¿qué añadirías a su música?
F: No sé si me atrevería a añadir algo porque
son tan barrocos y perfeccionistas que
cuesta trabajo pensar lo que podría aportar
yo… ¡A lo mejor podría tocar un tambor y
gritar en plan indio!
¿Qué es un “sobretaula”, como el que daréis
dentro del Festival Caprichos de Apolo?
E: Juntar a dos personas que se caen bien,
se atraen artísticamente y tienen ganas de
jugar.
F: De momento no tenemos muy claro
cómo será, compartiremos canciones y escenario.
Admiro mucho a Enric y dar un
concierto con él es todo un reto para mí
porque tiene una voz impresionante y yo
canto más bien flojo.
11.03 / Sala Apolo @ Nou de la Rambla, 113
www.sala-apolo.com
|