 |
Foto: Frágil / mundofragil.tk
Pequeños milagros diarios
by Marcos Muñoz
Cuando digo que durante tres o cuatro
años he trabajado en televisión, es frecuente
descubrir un cambio en la mirada
de mi interlocutor. “¿Y qué has presentado?”,
pregunta la mayoría. “¿Y a qué famosos
has conocido?”, es con más frecuencia la
pregunta de los más jóvenes. Pero todo el
mundo asume inmediatamente que trabajar
en televisión es salir por televisión, ignorando
el mundo de cámaras, realizadores,
regidores, técnicos de sonido, estilistas,
informáticos, maquilladoras, guionistas,
redactores, documentalistas, editores,
diseñadores y productores que lo puebla y
lo hace posible.
Bueno, vale: sí, he sido presentador.
Además de cámara, realizador, regidor,
técnico de sonido, estilista, informático,
maquillador, guionista, redactor, documentalista,
editor, infografista y productor,
además de otras tareas más curiosas como
técnico de continuidad, iluminador, director
de arte, animador de SMS o director de
casting. No está mal para sólo tres o cuatro
años, ¿verdad? Especialmente cuando, al
mismo tiempo, tuve que presentar de todo.
De todo: programas infantiles, juveniles y
secciones específicas para jubilados, programas
matinales, de tarde y nocturnos,
concursos de destapar casillas por teléfono
y concursos sesudos a lo “El tiempo es
oro”, programas deportivos, de cine, de
frikismo exacerbado, de marujería rosa,
publicidad, debates, espacios musicales,
informativos, magazines con secciones
sobre Asia, teatro musical, actualidad vecinal,
literatura, baloncesto universitario
femenino o música fusión, y entrevistas.
Muchas entrevistas. Algunos días llegué a
hacer 4 y hasta 5 entrevistas en directo, de
unos veinte minutos cada una, a lo largo
de la jornada. Y de propina un par de horas
de concurso...
Bienvenidos al apasionante mundo de
la televisión local. En una tele convencional,
especialmente en las públicas, como La 1 o
TV3, el nivel de especialización es extremo.
Delirante, en ocasiones. Hay técnicos en
cables a los que no puedes pedir, bajo
amenaza de cisma, que se ocupen de una
mesa de sonido. Eso sí, si tienes cualquier
problema con cualquier tipo de cableado
del universo, son tus hombres. El día que
se estrelle una nave espacial de Andrómeda
en Sant Joan Despí, esos técnicos podrán
arreglarles a los alienígenas los cables del
estropeadísimo tablero de control, estoy
seguro. Por supuesto que hay casos especiales:
unos, los más, se llaman becarios.
Otros, como mi compañero de facultad
Daniel Domenjó, son verdaderos todoterreno
que igual presentan concursos, magazines,
realities, informativos o lo que les
echen. Y si las audiencias les tiran para
atrás un proyecto antes de que puedan ni
siquiera pensar en solventar lo que no
funciona, en dos semanas arranca con un
nuevo programa en una nueva franja.
Ahora imaginad que tratáis de competir
con esa cadena, pero que la tuya tiene un
0,1% del presupuesto que la otra destina a
uno sólo de sus programas. Imaginad que
ponéis todo vuestro empeño en no ser
cutre-salchicheros, en tratar de dar el toque
profesional a todo lo que haces. Que intentas
ser diferente y a la vez compararte con las
cadenas grandes. Que te desdoblas en
docenas de roles durante el día creyendo
que sólo de casualidad alguien te verá en
alguno, y que por puro milagro alcanzas a
todo.
Y ahora tratad de imaginar que, en ocasiones,
incluso funciona. Que hay días que
tenéis unos resultados de audiencia perceptibles.
Que algunos periodistas (desde
medios tan diferentes y mainstream como
Fotogramas o el diario Avui) publican artículos
en los que hablan de los programas
que hace tu cadena y la gente que los presenta.
Que los medios especializados te
conocen muy bien. Que la gente te dice
que ve tu programa. Que la gente que llama
a tus programas lo hace cada día. Varias
veces. Todos los días del año.
Bienvenidos al apasionante mundo de
la televisión local. Un mundo en extinción.
Un mundo que se enfrenta a la desaparición
porque compite en deslealtad contra
grandes cadenas a las que ningún organismo
obliga a cumplir la legislación sobre contenidos
y publicidad mientras a ellos se les
aplica con dureza legal pero sin paridad.
Un mundo en que cambian las caras de la
gente que te rodea porque la mayoría de
ellos son becarios y, justo cuando comienzan
a formar parte del equipo, parten a algún
otro lugar en el que puedan seguir aprendiendo
o empiecen a cobrar. Un mundo
donde cuesta dios y ayuda conseguir publicidad,
y cuando la consigues intenta
penetrar cada minuto y recoveco de tu
programación. Un mundo precioso y apestoso,
donde lo local se convierte en materia
universal y lo famoso puede ser, por unos
minutos, muy cercano.
Os hablaría del honor de entrevistar a
Michel Nyman, del gustazo de tener en
plató a Pep Parés, Rachel Arieff o Tortell
Poltrona. Podría comentar la belleza arrebatadora
de Kira Miró o la sensualidad
contundente de Roser o el enigma en la
sonrisa de jazz de Ana Luna. De la semana
que, uno tras otro, nos acompañaron La
Unión, Burning y La Caja de Pandora. De
los maestros como Gerlinde Lille, la coreógrafa
del Año Nuevo vienés cuya madre
conoció al emperador; o Emma Ozores, o
Carlos Gramaje, o Miquel Poveda; o todos
los escritorazos que nos trajo Jordi Coromines
en su sección literaria. De la profesionalidad
infinita de Fórmula Abierta y
Mercè Martínez, o la mala pasada que nos
jugó Jango Edwards, o de los días que nos
visitaron grans patums como Josep Lluis
Carod Rovira, Paul Carrack o Valerie Tasso
y el mundo no se vino abajo.
Os contaría que los chicos de Apocalyptica
son unos señores, además de unos grandes
artistas; que hay docenas de cantantes y
músicos que tienen una historia que contar
y que cantar; que de la política local se
pueden explicar cosas mucho más interesantes
que lo que los medios nos hacen
creer que es la política; que no hay mayor
“uuuy” que el del día que casi entrevistamos
a Viggo Mortensen; que hacer preguntas al
capitán de un equipo de rugby el día
después de que hayan apalizado a su equipo
es difícil; que charlar sentado en el césped
de su hotel con dos directores tailandeses
de cine de terror sin traductor es divertidísimo
y súper instructivo.
Y luego además podría contaros todas
las historias que *realmente* os costaría
creer.
Porque en la televisión puede pasar de
todo. Pero en la televisión local puede
pasar de todo y además pasa. Todos los
días y en directo. Decía Goddard que la
fotografía es verdad y el cine es verdad 24
veces por segundo. Creo que se nos muere
toda una definición de televisión local. Las
cadenas locales, la televisión local profesionalizada,
el modelo de tele local con
una corporación mediática detrás, están
cambiando la genuina televisión by the
people, for the people. Se nos mueren
31.536.000 verdades al año. Pero yo estuve
allí...
El Jueves un dimecres
by Núria Ferrer and Jordi Corominas i Julián
És dimecres i anem a la seu de El Jueves,
revista que amb trenta tres anys de trajectòria,
una edat molt cristiana pel poc que
ho són ells, és tot un referent nacional, un
oasi de llibertat i lliure opinió mitjançant
l’humor i el còmic. Molts la coneixeran
perquè fer-ho és quelcom inevitable, però
segurament mai us heu preguntat què hi
ha darrere de Pablo Arkada, Sexorama,
Baldomero, Olegario Gandaria, Ortega y
Pacheco, Para ti que eres joven i tantes
altres sèries que des de la seva irreverència
amaguen quelcom més. El seu director,
Albert Monteys, i el seu editor, José Luis
Martín, ens ho expliquen.
Per què el bufó?
JLM : Ens va semblar que era el nostre paper,
el que dins de la cort diu el que vol i ningú li
fot una hòstia. El símbol no és ni del principi
de la revista; aparegué al número 100 i el seu
primer dibuixant fou el xilè Tex, Guillermo
Tejada.
Quins son els temes intocables a Espanya?
AM : Jo crec que cap, els toquem tots. Hi ha
temes que generen més resposta que altres,
com el futbol, un tema que provoca passions.
JLM : En general, l’espanyol té molt poc sentit
de l’humor quan toques un tema que
l’afecta. El gran problema que tenim són els
col·lectius, tots s’empipen: ecologistes, sindicalistes…
I és curiós perquè ara els que no
s’emprenyen són els que ho feien quan
començàvem: capellans, polítics i militars.
La gent és hipersensible. Si fem un acudit
d’un porter de discoteca, sabem que durant
aquella setmana rebrem moltes cartes de
protesta de porters dient que perquè tractem
així el col·lectiu, i això és com tot, a la vida,
hi ha porters bons i porters dolents. Si ho
fem amb els funcionaris serà pitjor, perquè
són el 20% del país.
Hi ha un humor propi de Barcelona i un
humor que és més espanyol, o alemany, o
d’on sigui?
AM : Suposo que en certa manera sí. Es pot
notar una diferència entre un humor espanyol
i un humor anglès, per exemple. Però
en quant a Espanya, tenim col·laboradors
de tot arreu, nosaltres no tenim la intenció
de fer un humor concret, i no notem que
siguin importants les diferències d’humor
entre els dibuixants. Tornem al de sempre,
distingir entre coses bones i dolentes.
JLM : No importen els accents, però al fer
humor costumista hi ha coses que en altres
llocs no poden entendre, fins i tot passa amb
La Parejita, que seria la secció més universal,
però tot i així els personatges es veu que són
espanyols. Tenim un gruix de personatges.
Això fa que la gent s’identifiqui i torni a veure
què passa amb aquests personatges. Personatges
molt simbòlics que no surten a les
altres revistes. Nosaltres fem això una mica
com La Codorniz, a la gent li agraden les
associacions fixes i personatges amb els que
familiaritzar-se, com als anys 50 els Mortadelos.
AM : Que siguin gent, saps, que es puguin
reconèixer, que siguin universals. Jo faig el
Tato i vaig descobrir que funcionava perquè
els amics s’hi reconeixien amb les coses que
li passaven. També això és possible perquè
són personatges molt concrets. Passa el
mateix amb La Parejita.
JLM : També hi ha personatges surrealistes
que funcionen per originalitat, com el Silvio
José, que no deixa de ser una paròdia d’un
personatge que existeix al carrer. Al final les
coses es divideixen en coses gracioses i coses
que no ho són.
I què és graciós?
AM : Tot pot ser graciós, cadascú té el seu
concepte del que és graciós. Hi ha gent
que et dirà, i es va veure quan allò del
príncep, que nosaltres ho som, però també
sabem que hi ha molts a qui no els
semblem graciosos. Ja hem dit abans que
a la redacció som molta gent amb sentits
de l’humor diferents. Alguns troben molta
gràcia en el surrealisme, d’altres creuen
que en molts casos l’humor té a veure
amb les coses que ens fan por.
JLM : Una de les pitjors coses de l’humorisme
és definir-lo. És més divertit fer-lo.
AM : és com la tonteria, que tothom pregunta,
de si l’humor és cosa seriosa.
Com decidiu els temes per a escriure?
AM : Cada dimecres tenim una reunió de la
redacció, que som sis persones: jo, JL, el
Manel Fontdevila, la Mayte, el Maikel i el
Pepe Colubi, i bàsicament la reunió va sobre
el tema de la setmana. És un procés molt
caòtic. No hi ha una línia, diguéssim, clara, a
vegades discutim perquè uns som més pop,
altres més polítics i clar, ha d’haver-hi un
equilibri. De fet la política de la casa és que
cada palo aguante su vela, que cadascú pugui
escriure el que vulgui.
JLM : Fa vint-i-cinc anys quan es parlava
d’un programa de televisió tothom sabia
quin era, ara ja no és així. Quan ens reunim
al consell de redacció ens trobem amb que
uns són fans d’una cosa i els altres no l’han
vist. Funciona l’exemple de Perdidos, perquè
es parla del fum negre i tothom ho coneix,
per això es pot fer parodia, però molts de
nosaltres no la seguim. A vegades ens toca
parlar d’un polític o de la Grip A perquè són
temes que tothom pot conèixer. Abans tothom
sabia qui era la Bo Derek, abans parlaves
d’una peli espanyola i tothom la coneixia,
ara amb l’atomització les coses han canviat
molt.
AM : Nosaltres sempre intentem mirar els
diaris però mirar-los el mínim possible.
Som conscients de que la informació quan
no és intencionada és de mala qualitat. S’ha
de saber diferenciar entre el gra i la palla. A
vegades ens equivoquem totalment de
temps, escollim un tema i de cop i volta ningú
en parla, però aquí també hi ha el joc de la
diversitat, de ser sis i apostar per diferents
temàtiques, no ens centrem en una sola
cosa. Però sempre pensem en allò que pot
interessar al lector.
Teniu una missió?
AM : Bé, si en tenim alguna segurament sigui,
mitjançant l’humor, trencar aquestes barreres,
fer acudits d’allò que en teoria sigui
impossible fer-ne, els tabús que té un país sí
que parlen una mica de com som, de les
manies que tenim. S’han de fer acudits de
temes que en el moment aixequin molta
sensibilitat, segurament deu anys més tard,
al haver-nos atrevit a tractar-los, no seran
enfocats amb tanta passió.
JLM : Jo com a editor diria fer coses que no
hagin fet els demés. Tenim l’avantatge sobre
la resta dels mitjans –més mediatitzats, amb
esclavituds polítiques, econòmiques i de
publicitat– i malgrat nosaltres no siguem
100% independents, que ningú ho és, som
bastant independents, i el lector ho aprecia,
perquè ens veu com els que fotem canya
aquí i allà i fan el que volen, i de fet aquest és
l’esperit de El Jueves, el que volem i intentem
mantenir.
AM : Ideològicament, els humoristes són més
d’esquerres, a vegades ens costa més fer xistes
contra Zapatero que contra l’Aznar, però
s’ha de repartir llenya a tothom, sobretot als
poderosos.
JLM : Estem aquí per a criticar l’establishment,
i la gent valora la intenció, ens podem
equivocar alguna vegada, però intentem ser
honestos, quelcom molt complicat, i que
passa poc en els nostres dies.
De vegades tenim la impressió, vivint a Barcelona, que les manifestacions serveixen
perquè la gent surti al carrer, però en realitat
no tenen cap efecte.
AM : Nosaltres sabem que si fem una portada
contra l’Aznar o el Zapatero sabem que riuran
els que els veuen com pallassos, com també
sabem que si fem una portada satiritzant
l’església doncs els que reaccionaran negativament
seran els que la recolzen. Causa un
efecte, però el cert és que no es poden canviar
les coses radicalment; donant una visió de la
vida i treballant d’una manera concreta sí
que deixes una espècie de poso.
JLM : Jo com que sóc més gran, sóc més escèptic,
els humoristes dels setanta pensàvem
que podíem canviar el món i ara ens hem
quedat amb que senyalem allò a canviar.
AM : Jo crec que l’humor és més una catarsi,
com una vàlvula d’escape, i més amb la que
està caient, l’humor és una manera de treure
pressió a la cosa.
I també fa que molta gent s’apropi a temes
que potser d’una altra manera no coneixeria,
no?
AM : Hi ha gent que s’informa a través de El
Jueves, el que no deixa de fer una mica de por.
A més a més també tractem la qüestió dels
mitjans de comunicació. Hi ha la secció Recortes
de la prensa seria, on publiquem notícies
que publiquen els diaris, perquè el lector
vegi que no són un acudit, sinó la realitat. A
vegades hem fet coses didàctiques com fa un
any i mig, quan férem una espècie d’esquema
que relacionava els mitjans amb la seva vinculació
política. De totes maneres el que hauria
de fer la gent és informar-se el més àmpliament
possible i agafar-nos de postre.
Perquè la longevitat de la revista?
JLM : Quan neix El Jueves, hi ha unes 6 ó 7
revistes d’humor al quiosc. El que passa és
que eren revistes molt fruit de les circumstàncies,
de la transició política, i aleshores
hi havia un moment polític de dir coses que
no s’havien pogut dir durant molts anys.
El Jueves jo crec que te varis factors que el
van fer sobreviure. Un, que des del primer
moment vam voler fer costumisme, no només
política. I fer costumisme aleshores volia
dir fer religió, volia dir fer sexe, volia dir
fer costums. I això ens va distingir de la resta
de les revistes. I després el que va passar és
que aquestes revistes van anar tancant i el
millor d’elles va acabar a El Jueves. A partir
del any 80, 81, ja és un Dream Team. El millor
de El Papus, el millor de Hermano Lobo,
el millor del Por Favor.
S’ha de treballar dur?
AM : Els fundadors eren bastant treballadors.
I a vegades a una revista es funciona per la
feina, perquè començar-la és molt simple,
però després hi ha la constància, el reinventar-
se, i aconseguir-ho no és casualitat.
Chummi Chumez m’ho deia amb Hermano
Lobo, algunes de les revistes dels anys 70
eren revistes sense consell de redacció, revistes
que anaven reduint necessitats i acabaven
enganyant al lector, perquè d’una història
que tenia quatre coses interessants a la
setmana següent en deixaven dues, i es llegia
de pressa perquè se’ls esgotava el material.
JLM : és veritat, el treball importa, perquè és
fàcil fer deu setmanes un personatge, però
1000 és bastant més complicat, és una
carrera a llarg termini, i el lector demana un
nivell. Hi ha setmanes millors o pitjors, però
la idea és donar recorregut a les coses.
Com es modernitzen seccions clàssiques?
AM : Ho decidim al consell de redacció. Un
cop a l’any mirem què funciona, com va,
què ens agrada, si hi ha coses noves, el que
és modern, el que no ho és, personatges que
s’han quedat antics... També fem enquestes
a gent, i a partir d’això decidim. Per exemple,
Martínez el Facha va deixar d’estar actualitzat,
però fa quatre o cinc anys va tornar, com els
fatxes de debò.
JLM : També hi ha seccions que no agraden a
la gent però que si ens convencen les deixem
perquè hi creiem, com qui diu és fer el contrari
que a la tele, on si a les dues setmanes
no rutlla tanquen el programa.
I com sabeu si una secció rutlla?
JLM : És una barreja d’intuïció nostra i feedback
amb el lector. Es va formant una opinió,
veus si l’artista aguanta i manté el nivell...
En general ens equivoquem poc, potser la
cosa més subtil que tenim al nostre favor és
que som molt intuïtius.
AM : Totes les sèries de El Jueves tenen fans,
quan cau alguna sèrie sempre rebem cartes
de protesta, perquè cada sèrie és la preferida
d’algú.
Penseu que la comunicació entre vosaltres i
el lector és millor ara que hi ha la web?
AM : De fet, l’e-mail sí que va convertir la
comunicació en quelcom més fluid. Abans
si un senyor volia comunicar-se amb nosaltres,
havia d’escriure una carta en paper,
havia de posar un segell, era un acte molt
més conscient. Però, la qualitat de la correspondència
baixa lleugerament, perquè ara
Internet ho fa tot molt més fàcil, i si tens un
rampell i t’arrenques, ho escrius i ho envies
a l’instant. Es pot escriure on sigui. Naturalment
la correspondència ha augmentat. En
el cas de cada número, tenim feedback al
moment, quan la gent comença a llegir i ja
ens envien apreciacions. Els comentaris a la
web són diferents, nosaltres mai n’hem posat,
així que ho observem des d’una altre punt
de vista.
JLM : Hi ha una anècdota, fa molts anys, però
la web aquesta, vam pensar, hòstia, doncs si
estem a la web és més fàcil preguntar-los
què els agrada de la revista. és instantani.
Vam preguntar i vam veure que és un públic
totalment diferent al de la revista. Els grans
èxits de la revista no es veien reflectits com
qui diu.
AM : A Internet només tenim una part dels
lectors.
JLM : Amb la dada, finalment... La gent de
més de 40 anys ens ha dit que no ha entrat
mai a la web. Això, només un 50% de lectors
de El Jueves entraven a la web. El lector de la
revista és un que gasta 2,50 euros, que té una
relació, jo crec, molt més propera, mentre
que amb els usuaris que entren a la web el
tracte és molt més distant, volen veure
moltes coses, hi ha una fidelitat a mitges. No
sé si arribarà el dia on els lectors de la web
tinguin la fidelitat que ens tenen els de la
revista.
I què tal el Saló del Còmic?
AM : Molt bé. Ara, com parlem, hi ha més
maneres de comunicar-se amb els lectors,
però fa anys el saló era l’única manera de
contacte. Allí tens feedback més directe
amb el lector i també és una manera de
pujar l’ego firmant les revistes. Però això
també s’acaba, suposo, perquè firmar un
iPad no tindrà la mateixa gràcia.
Scanner FM
O com Internet ressuscità l’estrella de la ràdio
by Mercè Aguilar Antón
Abans eren els avis amb el transistor, ara
són els geeks amb el seu iPod, sigui com
sigui la ràdio ha recuperat el carrer d’on
l’havien foragitat els CD portàtils i la resta
d’andròmines ara prehistòriques. Com deia
McLuhan, el mitjà és el missatge, així doncs
de la mà de les noves tecnologies la ràdio ha
evolucionat per donar pas a nou concepte:
una xarxa per a oients exigents i amb poques
ganes de que els donin les coses mastegades.
Un nou clàssic en la matèria és sense cap
mena de dubte Scannerfm, una ràdio musical
alternativa feta a Barcelona per al món, és a
dir, a través d’Internet.
Estil made in Barcelona
La tria de la seva seu no és intranscendent,
ja que és des d’on l’emissora extreu la seva
inspiració. Segons un dels seus creadors,
Carles Medina, la ciutat aporta l’estil de
vida necessari pel seu projecte: una diversitat
cultural, de gent i de llengües que té com a
fil conductor la música independent. A
diferència de l’altra gran ciutat de l’Estat,
Madrid, la qual malgrat gaudir d’una gran
diversitat de gent té un marcat caire nacional,
Barcelona ofereix una mirada “més europea
i més fashion” amb tota la càrrega positiva i
negativa que comporta aquest darrer terme.
Un indret amb molta força, el qual tot i que
s’estigui convertint en un “aparador de
tendències” encara amaga l’encant de
l’autèntic underground per aquells iniciats
que el sàpiguen trobar. La major part dels
integrants d’Scannerfm han nascut als
voltants de l’àrea metropolitana i han arribat
a Barcelona atrets per ella com a referent
gràcies a la qualitat de la seva oferta cultural.
Per explicar aquesta atracció nascuda de la
barreja d’estímuls i una habilitat especial
per captar les últimes tendències, Medina
fa un interessant paral·lelisme entre la ciutat
i el país del sol naixent: “Els barcelonins són
una mica com els japonesos, els agrada
mirar un pèl més enllà, copiar allò que pot
anar més enllà. Després de tot, el que acaba
triomfant és el que crida l’atenció des de
fora. Si nosaltres parlem d’un grup d’aquí,
s’accepta com a normal. Si en parla un mitjà
estranger, és que té alguna cosa d’especial”.
Els orígens
Scannerfm va néixer com a ràdio tradicional
aprofitant la manca d’una emissora musical
alternativa, espai que a l’espectre radiofònic
només ocupava Radio 3, un canal de qualitat,
però de caire nacional. L’abast de l’emissora
era limitat, pel que la fam de nous oients la
va portar a Internet, on ha crescut com a
plataforma multidisciplinària formada per
una comunitat molt inquieta, televisió i
diversos canals de ràdio. El resultat és una
ràdio (r)evolucionada que trenca les barreres
del mitjà tradicional.
Hi ha món més enllà de Lady Gaga
Els canals són la gran aposta d’Scannerfm
que la diferencia d’altres ràdios online com
poden ser les conegudíssimes Lastfm o
Spotify. Els canals es divideixen en sis grans
famílies d’estils musicals. Cadascuna té al
capdavant un cap pensant que actua com a
“prescriptor”. Tal com ho defineix Carles
Medina, es tracta d’un espai on un DJ especialitzat
ens fa de guia per ajudar-nos a descobrir
nous grups propers als nostres gustos
dins d’un estil determinat. Tot un glop d’aire
fresc, ja que a diferència de les propostes on
l’oient tria allò que ja coneix, Scannerfm
ens llença als braços de l’inconegut i ens
ajuda a descobrir i a decidir què ens agrada
als barcelonins amb set de música alternativa.
Però la fòrmula no s’acaba amb el so: la
barreja entre les recomanacions dels DJ i la
capacitat de l’oient per interactuar i crear
una emissora al seu gust obre el camí per a
una nova manera de relacionar-se amb el
mitjà. Una via per anar més enllà del que ja
coneixem o del que ens puguin aportar els
nostres amics gràcies a la guia d’un especialista
en la matèria i una eina per crear una
comunitat on compartir i desenvolupar
interessos. S’ha acabat la tirania de les ràdios
comercials on sembla que només existeixi
Lady Gaga!
Els festivals barcelonins juguen un rol
privilegiat al web. Scannerfm els dedica uns
canals especials, ja que és la ràdio oficial de
les dues joies de la corona dels festivals de
la ciutat comtal: el Primavera Sound i el
Sònar. Però no tot és cuidar l’oïda, amb una
ambició purament multidisciplinària trobem
Canard, una secció amb continguts propis
on trobar entrevistes o microactuacions.
Sense oblidar les fotogaleries amb instantànies
dels concerts de grups independents
programats a la ciutat o allà on es trobin.
La comunitat Scanner FM
Una altra de la seccions estrella que contribueix
a construir la personalitat del web la
conforma un auditori molt actiu que comenta,
investiga, tria i col·labora. I és que
l’oient de webs com Scannerfm pertany a
una nova raça nascuda a la llum de les
possibilitats d’interacció que ofereix Internet,
ja no és d’aquells que des de la passivitat del
sofà de casa escolta el que li punxen. No vol
una ràdio per deixar de fons mentre renta
els plats, sinó que cerca una veritable col·
lectivitat de gustos afins on poder descobrir i
compartir inquietuds: participar en concursos,
fòrums, crear grups, pujar continguts...
Internet ha obert el camí per a transformar
la ràdio en una veritable xarxa de públic
amb preferències semblants. La participació
ja no es limita a trucar per demanar una
cançó. Els oients es comuniquen entre ells i
contribueixen a crear la ràdio que els agrada.
El so perd el monopoli i comparteix espai
amb la imatge i la paraula escrita, construint
així una comunitat al voltant d’un interès
comú, que en aquest cas és la música
independent, però la fórmula es pot adaptar
a pràcticament qualsevol matèria.
També és possible estar al dia de l’actualitat
de la música independent o de la vida
cultural que hi sintonitza com ara exposicions,
novetats editorials o cinema. En resum,
com bé diu Carles Medina, la ràdio expressa
un lifestyle concret amb unes tendències
culturals que encara que puguin semblar
heterogènies, tenen com a fil conductor indiscutible
la música alternativa i els festivals.
Si la vella cançó deia que el vídeo havia
matat a l’estrella de la ràdio, Internet
sembla l’elixir de l’eterna joventut capaç de
revifar els morts.
|  |