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Foto: Tentesion
DE MÍ PARA TI POR SER TÚ
Una para fetichistas
by Raquel Ruiz Diego
Cuando la sociedad en
general escucha hablar de sadomasoquismo, piensa en alguien
que provoca dolor y al mismo tiempo recibe placer. En algo
negativo, sectario, aberrante, degenerado... Y obviamente,
si no fuera un acuerdo tácito entre las dos o más personas
que lo practican, lo sería. Pero cuando existe un pacto,
cada uno es libre de hacer lo que quiera con su cuerpo, su
mente y su alma. Y de afrontar de la forma
que quiera su sexualidad.
El BDSM es el conjunto de una serie de prácticas: Bondage
(B), Disciplina (D), Dominación
y Sumisión (D&S), Sadomasoquismo
(S&M).
En el día a día, todos nos enfrentamos al hecho de poseer
o ser poseídos por otras personas. De ser dominados o
sumisos con la familia, con la pareja, en el trabajo… Y no
necesariamente hemos de asumir el mismo rol siempre.
En Barcelona existe una discreta comunidad
BDSM. Tienen sus clubs, su filosofía, su estilo. Algunos lo
reconocen públicamente,
otros lo guardan de forma más personal.
Son dominantes, switchs y sumisos que ejercen su papel al
extremo, o no, a veces con dolor, a veces intuyéndolo o a
veces sin él. Bajo seudónimo, la pareja formada
por Madame Butterfly y Tentesion, nos abrirán una pequeña
ventana a este desconocido mundo. Ella es cantante de ópera,
él, fotógrafo fetish.
Al igual que un fanático de la música se reúne
en conciertos y festivales con sus amigos,
colecciona discos y compra ropa que le distingue de un estilo
u otro, en el BDSM hay encuentros con la finalidad de ver
a personas
del ámbito que ya se conocían y de conocer a otras que
vienen nuevas, de compartir técnicas y conversar. Generalmente
la vestimenta facilita a los demás el conocimiento de qué
es lo que les gusta, ya que una de las principales
características de este estilo de vida es el simbolismo.
Un ejemplo de ello es la correa atada al cuello, que denota
sumisión.
No es fácil, tampoco siempre embarazoso,
para estas personas reconocer sus tendencias
sexuales. “La gente tiene mucho rechazo
hacia el BDSM entendiéndolo sólo como práctica sadomasoquista,
no como filosofía o estilo de vida. Aunque muchas veces es por
desconocimiento”, comenta Madame Butterfly. Por eso, “cuando
se descubre
que te gusta, eres muy susceptible de lo que puedan pensar de
ti los demás”. Existen personas de todo tipo que lo practican
y los hay que se lo ocultan a sus amigos y familia, pero no
siempre es así. “Desde fuera
este mundo se percibe de una manera demasiado morbosa, por eso
seleccionas a quién contárselo, como con todo”. Además,
“BDSM es más que dolor, existen muchas
prácticas que no están involucradas con el daño físico directamente”.
Cualquier práctica BDSM, como son la humillación erótica, el dolor,
la sumisión y otras, no podría
entenderse al margen de su implicación
con un claro signo de placer mutuo, sin el cual las citadas
prácticas se asociarían con sensaciones desagradables.
Pese a la visión peyorativa que se tiene de este estilo de
vida, hay artistas que tratan de trasladarlo a la superficie
de forma trasgresora
y realista. Es el caso de Tentesion, fotógrafo
barcelonés de temática fetichista y BDSM. Diversas publicaciones
especializadas
como Secret Magazine, Massad y Skin Two se han interesado por su
trabajo. Fue incluido en el Fetish Anthology vol. 5 del año 2007,
una recopilación de los 100 mejores fotógrafos fetish del mundo.
Dejó la fotografía
por un tiempo y trabajó de otras cosas, pero con el volvió a coger
la cámara, porque en la práctica encontraba imágenes muy estéticas.
“Cuando empecé en el BDSM, disparaba porque las imágenes son muy
sensuales, muy elásticas… Así pillé el gusto a la fotografía
fetichista. Aunque ahora se está convirtiendo en mi profesión”.
En Barcelona, ha hecho exposiciones en el Club Rosas 5, el Festival
de Cine Erótico 2007 y el en FICE 08. A finales de 2007, el Bel-Luna
Jazz Club expuso durante casi un año una muestra en la que
relacionaba el jazz con la sumisión. Y por un año, desde el
pasado 15 de octubre, estará expuesto su nuevo calendario
Jazz & Pin-ups, en el mismo club. “Son temáticas que si quieres
puedes entrelazar, porque son subgéneros marginados, trasgresores.
Actuar provocando un toque de envidia y un toque de a mí me
gustaría pero no puedo. El jazz es una música elitista,
subterránea, negra… Si vas buscando tienen sus conexiones,
son mundos distintos,
pero con cosas en común”.
U na de las disciplinas BDSM que más curiosidad
genera es el Bondage. Según Tentesion
“es un arte milenario, de los más eróticos
que existen, aunque en su origen no fuese una práctica BDSM.
Es importante que quien lo practique tenga conocimientos
y lo sepa hacer bien. Y no sólo eso, se han de tener muchos
puntos en común con la persona que se realiza, la pareja, el
Amo…”. Esta práctica agudiza la sensibilidad
en determinadas zonas del cuerpo. Se juega con las cuerdas,
haciendo presión en según que sitios. Puede utilizarse como
técnica
sensual, como castigo, como medio de presión, de olvido, de
desesperación… y no necesariamente con sexo, aunque en el 90%
de los casos sí que está implicado. “Si lo comparas con que te
cuelguen como un paquete, pierde todo el erotismo. No existen
escritos análogos al Kamasutra que describan las posturas y qué
hacer con ellas. Es cierto que en la tradición del Bondage
existen posturas típicas ya descritas, pero son la técnica y la
imaginación de cada persona lo que creará el resultado final
del Bondage realizado”.
Existen varios espacios privados en Barcelona
(mazmorras, locales o estudios) con todo tipo de material BDSM
(fustas, potros, cruz de San Andrés, espacios para suspensiones….),
donde se organizan eventos y se reservan o alquilan zonas para
practicarlo en la intimidad o como ellos quieran. Estos lugares
recomiendan que cada persona o pareja lleve su propio material
por motivos de higiene y seguridad.
Muchas personas están interesadas en el tema, pero no se ven con
la iniciativa para hacerlo y lo convierten en su fantasía secreta.
“La mayoría de gente que hay en los foros
o los chats nunca ha estado en un local donde se practique, lo
viven sólo en su imaginación, pese a que hay personas que lo
practican únicamente en el ámbito privado”,
afirma Butterfly. “Para la prensa el BDSM es un tema morboso,
con lo cual es carne de cañón. Venden un mundo de desenfreno
y de orgía, que puede existir o no, pero no se molestan en dar
a conocer otras realidades del BDSM que no venden tanto por
ser más sencillas”. La realidad puede ser percibida de una
manera muy sórdida por los medios de comunicación. “De casi
todos los reportajes que he visto, no me siento identificada
con la mayoría de ellos, porque describen el BDSM de la mano
de una profesional. No reflejan a la parte no profesional del
otro sector en la que los individuos
realizan BDSM por otros motivos que no son económicos… Es
como si preguntan
a una prostituta por cómo vive el sexo y en su respuesta
engloban el sentir común de cualquier individuo que practica
sexo”. Las personas que practican BDSM son “la mar de normales.
Tienen su trabajo, están casados o no, a lo mejor tienen hijos…
Gente corriente en su día a día”.
Por otra parte, “no sé si es moda o no, pero últimamente hay
una campaña total en la publicidad, cada vez en más sitios se
encuentran elementos fetichistas”.
Y es cierto,
las últimas campañas de la zapatería Querol, del perfume
Madame de Jean Paul Gaultier y del Centro Comercial de la Illa
contienen elementos fetichistas.
El BDSM incluye una serie de códigos de conducta que son “un
acuerdo entre dos personas, por voluntad propia, porque es
lo que gusta a ambas personas. Se realiza sin coacción. Buscas
cumplir tus fantasías”. El credo en la conducta BDSM: Seguro,
Sano y Consensuado. No existen normas que digan
que una técnica la tengas que hacer escrupulosamente
de una forma determinada, cada uno lo adapta a sus necesidades.
“Personalmente,
para mí es un juego o una serie
de prácticas que me gustan”, comenta Madame Butterfly. Hay que
recordar que se pertenezca al grupo que se pertenezca, cada uno
somos un individuo único, particular.
En definitiva, “el BDSM está ahí, no es que todos lo
practiquemos pero hemos de saber que existe. La sumisión
es una práctica
pactada de mutuo acuerdo y, a diferencia
de otros tipos de sumisión que nos vienen impuestos (en
el trabajo, con los amigos, con la familia…), es algo que
uno ha elegido libremente”, concluye Tentesion. “Para mí
el BDSM incluye una serie de fantasías
que la gente, en general, aún no se atreve a llevar a cabo.
Es la excusa perfecta
para realizarlas y sentirme bien al materializar
lo que realmente deseo”.
by Raquel Ruiz Diego
DE
MÍ PARa
TI
POR
SER TÚ
feature
na para fetichistas
 YOUR OWN PERSONAL CRISIS
by Danny Valls
I know you may
have problems coming up with the month’s rent, and maybe
you are about to lose your job because your company
did some simple math and they’d rather pay Yupendra in
Goa one tenth of your salary
and avoid all the hassle of social security that you
complain so much about. And no, the guy taking your
motorbike is not a thief; it’s the repo man taking it
back. But must we only think of ourselves? Yes, you
may be one wrong decision away from having your own
refrigerator box under the bridge, but have you
thought about the people with high salaries
and a holiday home by the beach in Mallorca? What
will happen to these poor souls who are used to living
la vida loca and are now facing having to sell one of
their Audis
and having only two full time maids at home? They are
selling their soul for information.
Most of us see this
crisis and cannot tell the difference between the
Before and After, but these big kahunas are so scared
to fall below the filthy rich line that they are
literally
living a Venezuelan soap opera situation. know this
because of the forensic IT issues a lot of companies
are having. According to my sources, hardcore emails
with extremely sensitive inside information are flying
through the airwaves like confetti at a wedding.
Say a high executive
sees the shares in his company drop down like flies on
DDT; he knows the good times won’t last and he still
has two years’ payment on his Pyrenees villa.
Does he stay with the company and use his Harvard MBA
skills to seek new ways of confronting business in a
way that will benefit
us all? No. What these scumbags do is sell as much
inside information as possible before the shit hits
the fan. So, in case you were wondering what your bosses
are doing at the moment, they are not trying to save the
boat or considering what new strategy to implement in order
to make this financial crisis less severe for you. Rather,
they are jumping off like rats from a burning ship, taking
as much leverage as they can.
Meanwhile, forensic IT
companies are laughing all the way to the bank. The latest
reports have shown that mail fraud has increased
in the last few months. The EU information
security agency is sending their sniffs dogs all over the
Union searching for these sellouts and they are finding them
by the hundreds. However, the law has not, and chances are
it will not, fall onto them with the same iron fist that
would crush you or me if we got caught stealing merely
the company
stapler.
Of course, what would you
expect from them? The big bosses around the world are as
cool as cucumber when referring
to these hard times. Mr. Soros, who, funnily enough, is
simultaneously a trader, a speculator, and a philanthropist
(go figure), reassures us that soon enough everything will
come back to normal. On TV, banks show happy families
enjoying a day at home playing with their kids, knowing their
savings
are secure, and they’re making a hell of a profit. Weren’t
these guys the ones that created
all this nonsense? Why are we supposed to trust them? Because
we have no choice, that is why. That is also why they can come
up with any scheme and we will happily accept
it...unless you mail me your inside information.
Qui no ha robat mai, està malament del cap
by Judit Ortiz Cardona
La frontera entre el
bé i el mal és una serpentina.
Per sinuosa. Per fonedissa. De petits aprenem aquest límit
sota la forma línies pures: les drogues són dolentes,
estudiar és bo. No hi ha excepcions ni matisos. Amb el
temps, que tot ho posa a lloc, descobrim llur fragilitat
i, com els personatges kafkians, ens enfrontem a unes
normes que mai arribem a comprendre plenament. Així,
la gran majoria
fan jocs malabars per mantenir el delicat
equilibri entre el bé i el mal, altres opten per dictar
les lleis, i uns quants opten per fer-les complir. La
policia. Tenen el privilegi de representar-les, però
alhora estan sotmesos
a una infinitat de decrets que la resta no coneixem.
Acaten i fan acatar.
Un mosso ens ha deixat
mirar a través del seu uniforme. Ell mateix reconeix que,
per complir el decret de la vestimenta, ha hagut de
retallar samarretes perquè el coll quedés per sota la
camisa. Sobre les “patilles” d’alguns
companys, diu que no tenen la mida reglamentària. Fins
i tot, en plena persecució
automovilística, han de respectar el codi de circulació.
Tot passa pel sedàs de les normes.
El contingut i les formes. Potser només la vocació escapa
a tot això. El nostre home no en tenia, era una bona
oportunitat per escapar d’una feina rutinària i assolir
un benestar econòmic. L’ha adquirida amb els anys. “Llavors
no tens el bé i el mal al cap. Entres a l’escola i t’han de
domesticar, després
madures, encara que alguna cosa has de tenir: has de saber
acceptar la jerarquia, les normes. Un anarquista no podria.
A casa, sóc un desastre, desordenat, però a la feina sóc el
contrari… Sí, has de portar algo a dins de patriota i militar”.
Les experiències dures que ha viscut l’han posat davant del
mirall. Alguna vegada, ha hagut d’aplicar el reglament
rigorosament quan en realitat desitjava
passar-se de la ratlla perquè estava davant
d’un sac de merda que havia violat una dona o maltractat un
nen. El reglament, gran salvavides per no caure “en el lado
oscuro”. Ha creat recursos propis a nivell professional
que inevitablement han passat al pla personal. après a desconfiar
de tothom. “Tampoc pots desconnectar del tot, quan no estàs de
servei tens el deure d’atendre una víctima i/o agafar el dolent,
vas tot el dia amb el xip posat”. També és conscient que la
il.lusió i l’adrenalina dels primers anys desapareixen
i ha de ser prou hàbil per no perdre l’estrés i la por, són
necessaris en una mida justa, tot excés o defecte és devastador:
“o et paralitzes o passes de tot”.
El nostre home porta el pes
de la llei i no té pretensions de
perpetuar en els futurs fills la seva professió: “hi ha coses
millors que ser policia, jo mateix hagués volgut ser veterinari
o biòleg”. Però, al mateix temps, gaudeix de la feina i té el
privilegi de conèixer l’eterna
contradicció de la naturalesa humana: “Qui no ha robat mai,
és que està malament del cap”.
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